Por: Eric R. Calderón Sodi
Mucho se habla que México es la potencia número uno en el mundo en la obesidad infantil, ciertamente en los últimos años se han realizado estudios estadísticos para determinarlo, y la Organización Mundial de Salud (OMS) ha validado estas cifras, ahora imaginemos la realidad que se aproxima por ser “El futuro de México”, del 100% de los mexicanos el 66.7% de los hombres y el 71.9% de las mujeres están fuera de los niveles normales de peso los cuales el 42.5% de los hombres y el 37. 4% de estas cifras pertenecen a obesidad y el resto de estos números se los dejamos a otros padecimientos como Anorexia, Bulimia y la Ortorexia.
Disponible en: http://apps.who.int/bmi/index.jsp
¿Hacia dónde vamos con estas cifras?, ¿Aún es tarde para poder cambiar esta realidad?, ¿Qué podemos hacer para frenar y cambiar la situación actual en México? Qué conocemos de estos padecimientos y como erradicarlos, es un tema del cual se habla mucho pero poco se tiene conciencia, ahora bien sabiendo que estos padecimientos en su mayoría son mortales, ¿Por qué seguimos empeñados en fomentarlos?.
Desde que nos levantamos hasta que dormimos, tenemos la mayoría de las personas un mal hábito alimenticio; comer a deshoras, comer en la calle, no comer, comer productos enlatados, no tener una conciencia de una dieta balanceada son algunos de los problemas que se identifican para promover problemas de salud, una definición de “desorden alimenticio” la podemos entender como un término usado para describir una amplia variedad de irregularidades en la conducta alimenticia.
Disponible en: http://es.wikipedia.org/wiki/Des%C3%B3rdenes_alimenticios
Ante esto habría que entender primero que irregularidades alimenticias tenemos, y obviamente tenemos una lista interminable de hábitos que perjudican nuestra salud.
Las consecuencias de una mala alimentación son graves y provocan una serie de padecimientos que eventualmente pueden provocar la muerte, hablemos un poco de la Anorexia:
Consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso
provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.
Esta enfermedad la vemos muy a menudo y a vista pública en la televisión, cine, y medios informativos con las ideas, las exigencias de los actores y actrices, presión de un jefe, padre de familia, amigos y parejas sentimentales para tener aparentemente una imagen deseada por los uno mismo estereotipándose con una imagen que en la mayor parte de las ocasiones no vemos el grado perjudicial que tenemos a vivir de esa manera, ahora bien que conocemos del término Bulimia.
Las personas que padecen bulimia son incapaces de dominar los impulsos que les llevan a comer, pero el sentimiento de culpa y vergüenza tras ingerir muchos alimentos les lleva a una purga (vómitos auto inducidos o empleo de laxantes o diuréticos o ambos), regímenes rigurosos o ejercicio excesivo para contrarrestar los efectos de las abundantes comidas.
Disponible en: http://www.dmedicina.com/enfermedades/psiquiatricas/bulimia
A comparación de la anorexia podemos observar que en la bulimia las personas intencionalmente contrarrestan el alimento por medio de una purga, lo cual no solo se perjudican los beneficios de una buena alimentación sino que los mismos órganos del cuerpo son lacerados por estos actos y muy a menudo son irreversibles los padecimientos a menos que sean de una manera quirúrgica.
Otra anomalía en la salud es la Ortorexia que a diferencia de las anteriores es la obsesión por comer a través de una dieta rigurosa no balanceada ya que se limitan en la ingesta de almidones, carbohidratos, proteínas, etc. sin darse cuenta que son elementos fundamentales para una buena salud, y se obsesionan por comer frutas y verduras lo cual no es malo, pero en exceso provoca un nivel desnutricional grave llegando incluso a la muerte por anemia.
Otro caso de desorden alimenticio es la obesidad que se manifiesta de manera contraria a las anteriores, con el simple hecho de estar en un nivel superior a los límites del peso podemos decir que caemos en un trastorno, a veces por dificultades hormonales y psicológicos o por costumbres propias pero a fin de cuentas es un grave problema, este se fomenta desde temprana edad por el núcleo familiar por los mismos padres, a veces por obsesión de estar “sanos” y nos hicieron comer “bien” mas no sanamente y a consecuencia de esto crecemos con la idea de comer bien es comer demasiado, ¿Cuáles son las consecuencias de esto?, fácilmente nos damos cuenta por las actividades que dejamos de hacer por cansancio, por vivir con sueño, enfermedades gastrointestinales, diabetes, presión alta, cardiovasculares, etc. cuantas personas no conocemos con estos síntomas, y cuantas de ellas de verdad aceptan que es por una mala alimentación o precarios hábitos alimenticios.
Ahora bien, teniendo esta información, podemos darnos cuenta de las consecuencias y tomar algunas medidas de prevención como: comer sanamente con una dieta equilibrada, practicar algún tipo de ejercicio, ingerir los alimentos necesarios en horarios adecuados y regulares, alejarse de estereotipos y visitar periódicamente a un especialista en alimentación pueden hacer la diferencia entre vivir y vivir bien.
Formemos una consciencia alimenticia, hábitos adecuados, y ayudemos a nuestros conocidos para disminuir los números exorbitantes de las estadísticas por enfermedades provocadas por este tema y no ser una potencia mundial en desorden alimenticio y enfermedades.